Nuestro querido fútbol argentino
- 26 ene 2018
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Lucas Pratto, nuevo refuerzo de River, en su paso por San Pablo de Brasil.
Hace un tiempo que se empezó a hablar de cifras rutilantes y descomunales en torno al fútbol cada vez que comienza la época de los mercados de pases a nivel mundial. En este siglo, en el negocio que compete a este deporte se han ido manejando cifras irreales a la hora de la compra de las fichas de determinados jugadores y sobre todo cuando estos son estrellas mundiales.
En la última década esta moda ha ido en aumento, primero con las tímidas apariciones de los famosos jeques en equipos de Europa y últimamente con la irrupción de China y sus millones en el mercado con un único fin que es jerarquizar su liga y encontrar por fin un equipo competitivo que les asegure la clasificación a la Copa del Mundo con mayor regularidad.(La selección de fútbol de China solo clasificó al mundial de Corea-Japón 2002 en donde quedó eliminada en primera fase de grupos perdiendo los tres partidos y sin marcar un gol)
Corría el 28 de diciembre de 2016 cuando Carlos Tévez, el jugador referente de uno de los equipos más importantes de Argentina, se transformaba en refuerzo del exótico Shangai Shenhua. Pero más sorprendente aún fue que el jugador de 32 años pasaría a ser el mejor pago del planeta, percibiendo un sueldo de 815.000 dólares por semana, es decir, casi 15.950.000 pesos argentinos. Unos meses después, el 3 de agosto de 2017 se anuncia oficialmente que el crack brasileño del Barcelona, Neymar, era comprado por el Paris Saint Germain (propiedad del millonario catarí Nasser Al-Khelaifi) que tuvo que pagar 222 millones de euros siendo el pase más caro de la historia del fútbol. Además. por si fuera poco luego incorporaría al juvenil francés Kylian Mbappé por 180 millones de euros.
Para este 2018, las cifras continúan siendo exorbitantes. El Liverpool inglés realiza el fichaje del defensor más caro de la historia, el holandés Van Djik que es comprado al Southampton por 75 millones de libras. Por otro lado, el Real Madrid en medio de una crisis futbolística en la cual fue eliminado por el Leganés de la Copa del Rey, piensa en invertir ¡226 millones de euros! para contar con los servicios del punta inglés del Tottenham, Harry Kane. Y como olvidarse del Zenit de Rusia que en un mercado gastó 88 millones de euros para incorporar 7 futbolistas.
Pero volviendo un poco al plano local, se dio la gran sorpresa del fútbol argentino con un River que pagó 11 millones de dolares por el delantero de 29 años, Lucas Pratto. Y que finalmente terminó desembolsando alrededor de 25 millones de dólares con el resto de los refuerzos, algo inusual en nuestro país.
Sin embargo, a pesar de que hoy Boca y River tienen un potencial económico que esta muy por encima del resto de los clubes, y algunos escalones más arriba de equipos como Racing, San Lorenzo e Independiente, no logran sacar la diferencia deportiva que ocurre en otras ligas como la francesa, la inglesa o la española. Es por esta razón que es tan atrapante nuestro querido fútbol argentino, porque clubes como Olimpo, Arsenal o Temperley, por nombrar algunos, le hacen frente a equipos cuyos planteles valen 10 veces más. Esa vergüenza deportiva por la que son admirados nuestros deportistas se pone de manifiesto en nuestro torneo local.
Acá, Boca, el último campeón del torneo empata con Huracán cuyo plantel entero vale menos que la clausula de rescisión que tiene Cristian Pavón. O el sorprendente Defensa y Justicia formado en su mayoría por juveniles que no tienen lugar en sus equipos y van a préstamo porque quieren jugar, sale a plantarse de igual a igual en cualquier cancha.O el mismisimo Atlético Tucumán que arma el plantel como puede y termina clasificando a la Copa Libertadores y siendo el equipo argentino que más partidos jugó en el año, llegando a la final de la Copa Argentina y disputando cada partido con un amor propio que es digno de destacar.
Así es nuestro fútbol argentino, con muchas cosas malas, cosas para cambiar y mejorar, cosas que dan vergüenza ajena, pero también con algunas cosas para rescatar. Aspectos que vienen de tiempos memoriales y que lo llevan en la sangre cada deportista, eso que no podrá comprar ni sacarnos la fortuna de los jeques o de los chinos, eso que nos hace enorgullecer y que tan bien dejo plasmado nuestro querido Diego en la final del Mundial de México 86, esos HUEVOS que nos caracterizaron históricamente y que nos hace tan distintos...










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